¿Debo respetar la voluntad de mi pareja? Caso práctico

Mi pareja quiere ir a trabajar a riesgo de contagiarse de una enfermedad mortal, ¿qué hago?

Sí, esta es mi pareja, con un sentido del deber tremendo y que aunque me encanta que sea así porque yo también lo soy, a veces me pone los pelos de punta.

Trabaja en contacto con la gente, muchos en su trabajo se han cogido la baja.

Yo se lo he insinuado esta mañana por teléfono después de leer casos de personas que se están infectando y están muriendo, jóvenes, personas mayores, de todas las edades.

Me ha dicho que no puede cogerse la baja porque por ahora se siente bien y es su obligación ir a trabajar.

Yo puedo entenderlo perfectamente, pero mi parte egoísta, que la tengo, siente: … preferiría que se quedara en casa, ¡qué quieres que te diga…!. ¿me puedes entender?

Pues el tema es que en otra época de mi vida, antes de saber lo que sé ahora sobre relaciones de pareja, hubiera hecho lo que hiciera falta para manipular la situación, hacer sentir a la otra persona culpable o responsable del bienestar de la familia o algo así y que se quedase en casa y no fuese a trabajar hasta que fuera seguro ir a trabajar.

Y me hubiera salido con la mía, ¡vaya que sí… !. Aunque quizás nos hubiera costado una pelea. ¿Sabes a qué me refiero?

¿Qué hubiera pasado? que si la otra persona renuncia a lo que quiere por mí, y acaba cediendo a lo que yo quiero aunque sea para evitar un conflicto, o aunque pueda llegar a entenderme pero en el fondo no es lo que quiere hacer y lo hace por mí, no se está respetando.

Así que eso se va a convertir en resentimientos y se va a viciar la relación: si yo hago por tí ésto, tú también tendrías que hacer lo mismo por mí. Osea, que también puede ser que en un momento dado me pidiese que me traicionase a mí misma en pro de la relación.

¿Ves cómo se va torciendo la relación y se va volviendo cada vez más enfermiza y viciada?

¿Cómo deberíamos actuar para enderezar la relación?

Yo puedo expresar lo que siento, faltaría más: “Siento miedo de que si sigues yendo a trabajar te contagies y enfermes, y si te pasa algo, me muero. Así que me gustaría que no fueses a trabajar.”

Es humano sentirlo, y para mí es sano expresar lo que siento.

Ahora bien, lo que haga la otra persona, ya no depende de mí. Sólo depende de mí cómo me afecte lo que decida hacer y es en lo único en que sí puedo intervenir. Y voy a aprovechar todo lo que salga en la relación para trabajarlo: mis miedos, qué hago conmigo…

Por lo pronto, sería un buen momento para preguntarme, ¿qué necesitaría yo en estos momentos pero que dependa de mí?

En mi caso, me he puesto a trabajar en mis cosas toda la mañana y entre eso y sacar al perro a pasear, he estado entretenida y he pasado una super buena mañana.

Al mediodía, cuando mi pareja ha vuelto de trabajar, hemos comido y hemos visto una serie que nos gusta mucho.

Resumiendo, hace ya tiempo que aprendí que yo soy responsable de mi bienestar y no puedo pretender que la otra persona haga o deje de hacer algo para yo sentirme tranquila.

Yo voy a tener que hacer cosas que me hagan sentir tranquila. A veces no lo voy a conseguir y voy a seguir sintiéndome intranquila hasta que le dé totalmente la vuelta a la tortilla y encuentre mis propios recursos, pero desde luego, no es la otra persona que me tiene que proporcionar tranquilidad haciendo lo que yo quiero en contra de su voluntad.

Y no tiene nada que ver con que me quiera o no me quiera…

Te he puesto un ejemplo que me consta que se da con mucha frecuencia.

Sé por experiencia propia que lo que nos sale natural es lo contrario. Osea, exigirle a la otra persona que cambie por nosotros.

Vaya, lo que digo siempre por si te alivia: todo lo que he aprendido y te voy a enseñar que tienes que hacer para tener una super buena relación de pareja, en mí es completamente anti natural, de verdad. Va totalmente contra mi naturaleza. Pero lo he tenido que incorporar en mi comportamiento repitiéndolo muchísimas veces hasta que se ha vuelto natural en mí.

Y otra vez, lo que digo siempre, si yo puedo, tú también.

¿Cómo vives tú este tipo de situaciones? Explícamelo, me encantará leerte,

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